
Deje de adivinar si sus lámparas UV realmente están funcionando
La mayoría de los equipos de curado por UV son, en realidad, “cajas negras”. Se enciende el interruptor, se establece un temporizador… y simplemente se espera lo mejor. Uno confía en que la intensidad de la luz sea constante a lo largo de toda la línea de producción, pero en realidad no se sabe con certeza si así es.
Estamos cansados de este método basado en conjeturas. Por eso, comenzamos a integrar sistemas de monitoreo remoto directamente en el circuito eléctrico de las lámparas. Esto convierte al aparato en algo que realmente puede comunicarse con usted.
Conocer el consumo de energía en tiempo real
Por lo general, uno no se da cuenta de que una lámpara está fallando hasta que es demasiado tarde: cuando la tasa de curado disminuye o cuando las piezas producidas pierden su adherencia. Eso es un verdadero desastre.
Para solucionarlo, incorporamos sensores de corriente y voltaje directamente en la fuente de alimentación. Ahora podemos observar cómo cambia el consumo de energía en tiempo real. Al analizar cómo se desgasta la lámpara con el paso del tiempo, el sistema puede detectar cuándo el consumo de energía se desvía de lo esperado.
Así, usted recibe una alerta. Puede reemplazar la lámpara antes de que esto afecte negativamente su producción.
Los detalles técnicos del hardware
No queríamos hacer que el equipo fuera demasiado grande solo para añadir unos pocos sensores. Incorporamos los módulos de monitoreo directamente en el balasto o en la cabeza de la lámpara. También utilizamos cableado blindado, ya que de lo contrario las interferencias electromagnéticas podrían arruinar la señal.
Un consejo: esto no es un juguete que se conecta y se olvida. Necesitará una red sólida, como Industrial Ethernet o Wi-Fi, para enviar esos datos al PLC.
Además, hay el problema del calor. Las lámparas UV generan mucho calor. Dado que los componentes electrónicos no toleran ese calor, colocamos todo dentro de carcasas de aluminio con sistema de ventilación. Esto evita que los chips se dañen mientras la lámpara funciona.
El compromiso necesario
La verdad es que el monitoreo remoto evita las verificaciones manuales constantes, lo cual es genial. Pero añadir más componentes electrónicos significa también aumentar las posibilidades de que algo fallen.
Si un sensor falla, es posible que se obtengan lecturas erróneas. No queríamos que eso detuviera toda la producción, así que implementamos un sistema de bypass manual. Si la red falla, aún se pueden utilizar las lámparas.
Es un equilibrio. Se sacrifica un poco de simplicidad a cambio de mucha visibilidad. Para la mayoría de nosotros, ese es un compromiso valioso.