
El arma secreta en la fabricación textil: la esterilización con UV
La mayoría de las personas piensan que la producción textil se basa únicamente en telares y tintes. Pero existe un aspecto oculto en este proceso. Los contaminantes biológicos, como bacterias, moho y virus, pueden introducirse en el material y arruinar todo un lote de tela antes incluso de que salga de la fábrica.
Aquí es donde entra en juego la esterilización con UV. Permite eliminar estos microorganismos sin tener que sumergir la tela en químicos agresivos. No hay desorden ni residuos.
La ciencia detrás de esto
Por lo general, utilizamos lámparas de tipo UVC que emiten luz a una longitud de onda exacta de 253,7 nm. Puede parecer un número aleatorio, pero en realidad es la longitud de onda óptima para destruir el ADN de los microorganismos, impidiendo así que sobrevivan.
Pero aquí está el truco: hay que equilibrar la potencia de las lámparas con la velocidad a la que se mueve la tela. Si la tela pasa demasiado rápido, los gérmenes sobreviven. Si pasa demasiado lento, solo se desperdicia energía eléctrica y existe el riesgo de dañar el material. Se trata de encontrar ese equilibrio.
Instalación en la fábrica
En los talleres industriales, el espacio suele ser limitado, por lo que diseñamos estas unidades para que no interfieran con el funcionamiento del lugar. Ya sea en túneles para rollos de tela o en cámaras pequeñas para ropa ya terminada, es importante saber dónde colocar las lámparas.
Envolvemos las lámparas en cubiertas de cuarzo para evitar que la pelusa y el polvo afecten su funcionamiento. El polvo bloquea los rayos UV. Si el taller está bastante sucio, es necesario mantenerlo limpio constantemente. Un simple limpieza de estas cubiertas mantiene la eficacia de las lámparas al nivel deseado.
Ventajas e inconvenientes
Por lo general, estos sistemas se instalan en tres momentos: cuando llegan las materias primas, durante la fase de secado después del teñido, y justo antes del empaquetado. Lo mejor es que no hay necesidad de esperar a que los desinfectantes líquidos sequen. Se puede pasar directamente al siguiente paso.
Pero no es magia; existen ciertos inconvenientes. Si se utiliza demasiada energía UV en ciertas fibras sintéticas durante demasiado tiempo, estas pueden volverse amarillas. O peor aún, el tejido podría debilitarse. Hay que ajustar cuidadosamente el tiempo y la intensidad del tratamiento.
Mi consejo: utilice un temporizador automático. De esta manera, se evitan errores humanos que podrían arruinar miles de metros de tela.