
Hablemos sobre las lámparas UV de yoduro de galio personalizadas
Si alguna vez ha tenido problemas con las lámparas estándar de mercurio, ya que no logran penetrar lo suficiente en sus resinas o fotorreactivos, entonces sabe bien qué tan frustrante puede ser eso. Esa es precisamente la razón por la cual desarrollamos lámparas de yoduro de galio (GaI). Estas lámparas funcionan en el rango de 300 nm a 400 nm, lo que permite que la luz llegue exactamente donde se necesita.
Lograr la intensidad lumínica adecuada
La magia ocurre gracias al relleno de GaI. Al ajustar la presión del gas y la densidad de corriente, podemos cambiar la longitud de onda máxima para que se adapte a sus necesidades específicas. Solo tienes que indicarnos la potencia y voltaje que deseas, y nosotros nos encargaremos de alcanzar ese nivel de irradiación. Un consejo: aunque aumentar la potencia proporciona más flujo de fotones, también genera mucho calor. Si las utilizas a plena potencia, será necesario contar con un sistema de enfriamiento eficaz. Nadie quiere que el recubrimiento de cuarzo se dañe o que los electrodos se quemen.
Instalación en su equipo
Utilizamos cuarzo fundido de alta pureza. ¿Por qué? Porque no queremos que el vidrio absorba la luz UV antes de que esta salga de la lámpara. Para aquellos que construyen su propio equipo, sabemos que la compatibilidad física es clave. Podemos fabricar lámparas de longitudes y conectores personalizados, de modo que encajen perfectamente en sus equipos existentes. Ya sea que se trate de un diseño especial o de conectores propios, los fabricaremos tal como lo indique su diseño. Sin suposiciones, sin “casi funciona”.
Las compensaciones inevitables
El problema es que las lámparas de GaI son especialistas. Ofrecen un espectro de luz muy estrecho y dirigido, lo cual es útil si desea evitar el curado excesivo de la superficie. Pero eso también significa que no son herramientas versátiles. Son algo exigentes en cuanto a la alimentación eléctrica. Para mantener la estabilidad del arco eléctrico, se necesita una fuente de alimentación sólida. Si el voltaje varía, la longitud de onda máxima también cambia, y eso hace que la profundidad de curado no sea constante. Aquí es donde entramos nosotros. Nosotros nos encargaremos de ajustar los parámetros de la lámpara para que funcione de manera estable durante toda su vida útil.