
No diseñamos nuestros sistemas UV en un laboratorio. Pasamos tiempo en las plantas de impresión, observando dónde realmente ocurren los problemas. La verdad es que la mayoría de las lámparas comerciales no están hechas para funcionar en condiciones reales. No pueden soportar las vibraciones constantes ni el calor extremo que existe en las líneas de producción. Por eso, dejamos de buscar “una potencia teórica óptima” y nos concentramos en lo que realmente importa: la estabilidad térmica y lograr la longitud de onda adecuada.
El problema del calor
Lo importante al curar tintas y recubrimientos es utilizar la cantidad correcta de energía. Pero no se puede simplemente aumentar la potencia. Si se aplica demasiada potencia a un tubo corto, se generan puntos calientes que dañan los electrodos mucho antes de lo esperado. Pasamos mucho tiempo ajustando las curvas de potencia para asegurarnos de que la luz UV llegue uniformemente sobre el sustrato. Un consejo: asegúrese de que la salida del balasto coincida perfectamente con la tensión nominal de la lámpara. Si se sobrecarga el sistema, se acorta la vida útil de la lámpara en un 30%, incluso antes de que termine el primer mes.
Por qué usamos cuarzo
Utilizamos cuarzo fundido de alta pureza para los revestimientos de las lámparas. ¿Por qué? Porque el vidrio común bloquea las longitudes de onda ultravioleta necesarias para una curación eficaz. También nos preocupamos por la“fuga” de luz. Rediseñamos los reflectores para que devuelvan los fotones al sustrato, en lugar de dejar que se dispersen y calienten la estructura de la máquina. Pero hay un problema: el cuarzo de alta pureza es sensible a las fluctuaciones de temperatura. Si los ventiladores de enfriamiento dejan de funcionar o las cuchillas de aire se obstruyen, estos tubos se agrietarán. Es necesario mantener un flujo de aire constante; de lo contrario, el cuarzo se deformará.
Mantener la línea de producción en marcha
Nadie quiere pasar su turno reparando los túneles de curado. Es una pesadilla. Por eso diseñamos nuestros sistemas de forma que sean fáciles de reemplazar. Utilizamos conectores y formas estándar para que los técnicos puedan cambiar una lámpara defectuosa en pocos minutos y volver a trabajar. Es simple, rápido y permite mantener la línea de producción en marcha.